Estoy viendo el partido España-Paraguay. Estoy mordiéndome las uñas y sufriendo con mi equipo, nuestro equipo. El equipo que nos tiene aquí, por una vez en muchos años. Paraguay es un rival fuerte, pero España también. PODEMOS, desde la visión de una chica de casi 14 años (faltan 15 días wiii), pero eso es otro tema ¿no? El caso es que estoy segura, que estamos teniendo muchas oportunidades mientras escribo, y estoy gritando como una loca,por la roja, la que ha estado luchando, la campeona de Europa, cuya afición supera barreras, cuya sangre se verdadera histérica. Yo siento mucho el fútbol, es cosa de familia, está claro. Mi selección, y su gente, cuya sangre se congela y los gritos corean cada gol, el equipo que lo deja todo en el campo, y que tiene grandes jugadores, jugadores que se dejan la piel. Sí, hablo de Villa, Torres, Iniesta, Xavi, Piqué, nuestros campeones, LOS CAMPEONES. Y después de este discurso tan sacado de mi corazón, ¿Quién lo va a negar? ¿Quién nos asegura que no PODEMOS? nadie. Nadie podrá parar nuestra furia, nuestra rabia roja, la marea española. Claro que sí, gente. Hoy, más que nunca debo decir, yo, que no soy buenesona, sino Claudia, aseguro que...

¿QUIÉN ESTÁ CONMIGO?